Instrucciones para utilizar Rubí Fotosensitivo n°080

Por primera vez, Gaffer Coloured Glass ofrece vidrios fotosensibles adecuados para ser usados como vidrio de doblado para el taller del soplador del vidrio. Aunque los vidrios fotosensibles de metal noble fueron fabricados por Dalton y más tarde Stookey en Corning durante la Segunda Guerra Mundial (y ocultos en envoltorios por el gobierno de EEUU hasta el final de la guerra), nunca fueron realmente explotados por Corning. Fueron introducidos mayormente como un vidrio novedoso en los años 50 y 60. Gaffer Glass ha reelaborado las fórmulas originales, de manera que los vidrios resulten compatibles con los sódico-cálcicos típicos usados por el artesano. Se ha puesto especial cuidado para alinear las propiedades de dilatación, viscosidad y durabilidad.

Propiedades y aplicación
Los vidrios fotosensibles Gaffer pueden ser utilizados de la misma manera que cualquier otro tipo de cristal de doblado, bien como doblado interior o exterior, o como placado intermedio. Son blandos y fáciles de trabajar. Sin embargo, y con el fin de aprovechar mejor sus cualidades, estos cristales deben poder ser expuestos a la luz ultravioleta una vez terminada la pieza. Piense en la barra de cristal como si fuera una película. Debe mantenerse dentro del tubo que proveemos hasta que vaya a ser utilizada en el soplado. Después de haber terminado una pieza soplada, ésta debe ser mantenida en la oscuridad hasta que esté lista para ser protegida y a continuación expuesta y revelada.
Aunque los cristales fotosensibles no son ni con mucho tan sensibles como las películas, los niveles ambientales de luz UV en una habitación son suficientes para “estropear” el cristal al cabo de uno o dos días. Evite la luz directa del sol. Un cristal “estropeado”, sin embargo, se convierte en un rubí dorado o amarillo plateado simplemente al ser recalentado, con lo que no se estropea completamente.

Exposición
La exposición del cristal fotosensible es, en muchos casos, similar a la del material fotográfico ordinario. Difiere principalmente en el hecho de que la exposición requiere radiación UVA y, por lo normal, una mayor cantidad de tiempo. La longitud de onda de la luz requerida es importante y se sitúa entre los 300 y 350nm, alcanzando su punto álgido preferentemente en los 320nm. La luz solar puede servir, por la intensidad de los rayos solares, pero los resultados son variables. Se obtienen resultados más consistentes con el uso de tubos fluorescentes para bronceado disponibles en el mercado. Los tubos fluorescentes de vapor de mercurio a baja presión, Philips TLK 40W/10R resultan perfectos. Se encuentran con una longitud de 600mm (2 pies). Otros tubos para bronceado ofrecen características similares. Todos deberían llevar el sello UV-A.
Nota: No todas las lámparas UV son idénticas. Algunas, como las usadas por ejemplo en el tratamiento de tintes sobre seda o para la impresión fotográfica, etc. pueden tener una longitud de onda inadecuada para esta aplicación.
La exposición a una distancia de 100-150mm (4-6 en el interior) durante aproximadamente 20-40 minutos, es suficiente para la mayoría de los efectos.
Con un viejo tocadiscos puede conseguirse una exposición regular de una vasija. Con el vidrio Rubí Dorado, unas breves exposiciones podrán conseguir desde el azul hasta los morados; exposiciones más prolongadas conseguirán un auténtico color rubí. Al prolongar la exposición en los vidrios con base de plata, se consigue una coloración amarilla progresivamente más profunda y fuerte. Los colores obtenidos y la densidad del tono dependen de la duración del tiempo de exposición y su intensidad y, muy importante, del desarrollo de la temperatura y del tiempo. Tras la exposición a los rayos UV, sólo se consigue una “imagen latente”, no visible; aún es necesario el desarrollo por calentamiento.

Agentes resistentes a los rayos UV
Cualquier cosa que resiste la luz UV puede actuar como resistente o negativo. Para la resolución fotográfica el material más eficaz como negativo invertido es el poliéster adhesivo, disponible en establecimientos especializados en material fotográfico. Sin embargo, es válido también cualquier material que proteja de los rayos UV. Unos rotuladores, letratona, los bromuros, cinta adhesiva, etc. son todos eficaces en distinta medida.

Desarrollo
Al contrario de la película de uso común, que requiere productos químicos para revelar la imagen, los vidrios fotosensibles tan sólo necesitan calor. En el caso de los vidrios plateados, la “imagen latente” se desarrollará al cabo de 3-4 horas a 475-525oC (886-976oF). Para el vidrio rubí se necesita una temperatura superior, entre 520-575oC (968-1058oF), durante un período de tiempo similar. Cuanto más elevada es la temperatura, más rápido se desarrolla. El término “imagen latente” se refiere al hecho de que no será posible ver el color simplemente exponiendo el vidrio a la luz UV. Los centros de color permanecen “latentes” hasta que se desarrollan con el calor. Si el vidrio se desploma entonces baje la temperatura y emplee más tiempo para que se revele la imagen. La imagen latente se revelará o se desarrollará sólo calentando a la temperatura adecuada durante el tiempo necesario. Al igual que sucedía en la exposición, breves períodos de calentamiento y bajas temperaturas producirán azules y morados, junto con el rubí dorado; altas temperaturas aplicadas durante períodos más largos originarán un auténtico tono rubí. Una larga exposición y desarrollo fijarán la intensidad del amarillo plateado.

Copyright: Gaffer Coloured Glass Ltd.

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