Instrucciones para utilizar Rubí al Cobre Gaffer n°075

Gaffer Glass ha elaborado un nuevo rubí al cobre que se adapta particularmente a las típicas composiciones sódico-cálcicas utilizadas en los talleres. Puesto que posee características de viscosidad semejantes a las de un sódico-cálcico habitual, existe menos probabilidad de que el color se sobredesarrolle durante el tratamiento de cocción térmica y de que el rojo se oscurezca demasiado y se convierta muy probablemente en hepático o globuloso. Estos defectos se deben con frecuencia a las típicas mezclas de rubís al cobre a base de plomo que tienen una temperatura de cocción bastante inferior a la de las bases sódico-cálcicas.

Aunque Gaffer se esfuerza en obtener las condiciones exactas de fusión y manipulación del vidrio, dependemos siempre del esfuerzo de usted para conseguir el mejor color. A diferencia de otros colores de desarrollo de vidrios al oro, plata o incluso cadmio y selenio, que no cambian sustancialmente ni siquiera después de haber sido mal utilizados en nuestro taller bajo situaciones controladas, el Rubí al Cobre requiere el esfuerzo de usted para obtener resultados óptimos.

El Rubí al Cobre tiene un color naturalmente fuerte y se muestra mejor cuando el reflejo se sopla homogénea y finamente (lo ideal es no más de 0,5 mm para una forma cerrada y quizás 1 mm para un espejo abierto). Períodos de manipulación más breves tienden a ser favorables. El color desaparecerá al calentar con intensidad, regresando cuando se deja enfriar y desarrollarse lentamente. Esto es normal.

Después de haber soplado la pieza, es muy importante hacer pruebas con la temperatura y la duración en el obrador para conseguir un buen tono y densidad de color. Un período demasiado breve a una baja temperatura, es decir, por debajo de los 480°C (896°F), impedirá que el color se desarrolle o lo haga con dificultad. Si mantiene la temperatura demasiado tiempo a 520°C+ (970°F+), el color se volverá probablemente demasiado oscuro y correrá el riesgo de producirse una ligera opacidad, sobre todo si el doblado es demasiado espeso. Sea consciente de que una temperatura demasiado elevada durante el tratamiento térmico, es decir, a 600°C (1110°F), puede impedir el desarrollo del color.

La mayor parte de los obradores tienen tendencia a ser más bien irregulares en temperatura y muchas piezas de Rubí al Cobre, colocadas en diferentes partes del horno, se desarrollarán a distintas velocidades y harán que varíen los grados de intensidad del color. Rubí al Cobre es un indicador muy sensible de las gradaciones de temperatura en los hornos de fusión. Ensaye primero con algunas piezas. Un ‘garaje’ o ‘tostadora’ puede ser un aparato conveniente para observar con rapidez las dinámicas del color. Por lo general, el color cambiará directamente del incoloro a una intensidad creciente de rojo sangre, con un aumento del tiempo y la temperatura. El sobredesarrollo conduce a la opacidad.

Según nuestra experiencia y bajo nuestras condiciones, el color se desarrollará en un tono agradable aproximadamente a 500°C (932°F) al cabo de 20 a 30 minutos, según el grosor del doblado. Si se fabrican piezas hacia el final de la jornada y se necesita recocerlas, entonces una breve subida del calor a 520°-550°C (970°-1020°F) desarrollará rápidamente el color, tras lo cual la temperatura de cocción puede ser reducida con velocidad hasta el punto inferior del intervalo de recocción para detener el desarrollo del color y prevenir el sobredesarrollo (es decir, a 450°C)

Copyright Gaffer® Coloured Glass Ltd. 1998

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